Desayuno en el hote.
Salida con guía de habla hispana, en coche privado, para explorar el Pan de Azúcar y el Centro Colonial de Río de Janeiro.
En el Pan de Azúcar se asciende en teleférico a la cumbre.
Desde sus 395 metros de altura, la roca de granito domina la ciudad y la Bahía de Guanabara. Fue aquí donde, en enero de 1502, los navegantes portugueses creyeron encontrarse en el estuario de un río y llamaron al lugar “Río de Janeiro”.
Desde lo alto, la vista es grandiosa: por un lado, las playas de Ipanema, Leblon, Copacabana y el Corcovado; por el otro, el centro, Flamengo y la bahía.
Almuerzo en restaurante local (bebidas no incluidas).
La visita continúa por el centro colonial de Río de Janeiro, que reúne mansiones coloniales de los siglos XVIII y XIX junto a modernos edificios de oficinas.
Se recorre parte a pie para percibir mejor la vida cotidiana de los cariocas, pasando por Rua do Ouvidor, el centro de la moda y vida mundana en el siglo XIX.
Se descubren puntos como el distrito de Cinelândia, el Teatro Municipal (copia de la Ópera Garnier), la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional de Bellas Artes, la Catedral Metropolitana de San Sebastián de estilo moderno, la Iglesia de Candelaria, y el Largo da Carioca, donde se encuentran la Iglesia de São Francisco y el Convento de Santo Antonio, uno de los asentamientos coloniales más antiguos de la ciudad.
Se realiza también el pasaje por las famosas escaleras de Selarón, entre los barrios de Santa Teresa y Lapa.
Cena (bebidas no incluidas) y noche en el hotel.